En la calle 52 con carrera 19, al oeste de Barquisimeto, un acto de solidaridad vecinal ha convertido un tramo urbano en un verdadero refugio improvisado para más de 30 gatos callejeros. La iniciativa, que comenzó hace un año, surgió de la preocupación de tres vecinos ante el abandono y los constantes atropellos de felinos en la zona.
Pedro Dorante, de 69 años, junto a dos vecinas, decidió limpiar y acondicionar parte de la acera para crear un espacio seguro donde alimentar a los animales. Lo que inició con cinco gatos llegó a convertirse en una colonia de 60, cifra que ha disminuido por adopciones y también por muertes envenenamiento en sectores cercanos.
Una rutina diaria para protegerlos
Los cuidadores se organizan para alimentar a los gatos a las 7:00 de la mañana y nuevamente en la tarde, principalmente con gatarina y agua fresca. A pesar de la lluvia o el sol, cumplen estrictamente la rutina y verifican el estado de cada animal. En alianza con vecinos y veterinarios voluntarios, han logrado esterilizar a gran parte de la colonia, reduciendo así la reproducción descontrolada.
La acera, que hoy luce limpia y pintada, también exhibe un cartel de advertencia a los conductores:
“Conductores, antes de prender el vehículo verifiquen que no haya gatos debajo. Eviten las muertes. Respeto a los animales sintientes”.
El esfuerzo comunitario ha convertido un espacio común en un refugio de bienestar y empatía animal, demostrando que la organización vecinal puede marcar la diferencia en la vida de los más vulnerables.
Notilara