Habitantes de la vereda 21 del sector 2 de Cerritos Blancos, al oeste de Barquisimeto, viven nuevamente una emergencia eléctrica que se repite varias veces al año. Unos 150 hogares permanecen sin energía desde la noche del domingo, cuando el transformador que abastecía la zona volvió a explotar, pese a haber sido instalado hace apenas cinco días.
Un problema que se volvió costumbre
José López, uno de los residentes afectados, denunció que las cuadrillas de Corpoelec solo aplican soluciones temporales.
“La cuadrilla ya ha venido varias veces, lo único que hacen es subir el tabaco (fusible), pero al mes y medio explota el transformador… no podemos seguir viviendo así”, expresó.
El nuevo transformador que la comunidad recibió la semana pasada fue gestionado entre los propios vecinos, quienes acordaron limitar el uso de aparatos de alto consumo para evitar una sobrecarga. Sin embargo, la prevención no fue suficiente.
El domingo, el equipo se recalentó, expulsó aceite y colapsó, dejando otra vez al sector completamente a oscuras.
Sobrecarga por comercios cercanos: la causa principal
Rafael Silva, residente, aseguró que la falla se debe a la instalación de numerosos negocios en expansión dentro del sector:
“El sector se está llenando de negocios con equipos y máquinas que consumen mucha energía… De nada sirve que nos pongan un transformador nuevo si no soporta esa carga”.
Los vecinos afirman que los transformadores instalados no corresponden a la demanda real de la comunidad, lo que provoca fallas cíclicas y un desgaste acelerado del equipo.
Crisis humanitaria en el sector
La ausencia de electricidad ya afecta severamente la salud y calidad de vida de muchas familias.
María Paula Escalona relató:
“Hay personas recién operadas, niños que no pueden dormir por el calor, la comida se daña… Necesitamos ayuda”.
El riesgo es aún mayor para la vivienda ubicada junto al transformador dañado, pues las chispas y fugas de aceite pueden originar un incendio en cualquier momento.
Vecinos exigen atención urgente
Carlos Hernández lamentó que, pese a los múltiples reportes por la aplicación VenApp, no han recibido respuesta oficial:
“Aquí sobrevivimos por nuestro esfuerzo. Necesitamos ayuda cuanto antes”.
Los habitantes piden la instalación inmediata de un transformador de mayor capacidad, que permita soportar el consumo real del sector y prevenir nuevas emergencias que ponen en riesgo la vida de las familias.
Notilara