Más de 15 instituciones educativas participaron en una jornada académica en la que estudiantes asumieron el papel de delegados internacionales para debatir sobre derechos humanos, economía, política y conflictos globales.
Barquisimeto se convirtió en un espacio de debate, negociación y formación diplomática con la realización de un nuevo Modelo de Naciones Unidas (MUN), organizado por el Colegio Andrés Bello. Durante dos jornadas, estudiantes de al menos 15 instituciones educativas asumieron la representación de distintos países y organismos internacionales para analizar problemas de actualidad y buscar soluciones mediante el diálogo.
La actividad permitió a los participantes trasladar los conocimientos adquiridos en las aulas a escenarios de debate en los que debieron investigar previamente la realidad política, económica y social de las naciones que representaban.
Más allá de competir por reconocimientos, el MUN se planteó como una herramienta para desarrollar habilidades que pueden ser útiles en la vida universitaria y profesional, entre ellas la oratoria, investigación, argumentación, liderazgo, negociación y trabajo en equipo.
Jóvenes debaten sobre problemas internacionales
Durante las sesiones, los estudiantes tuvieron que defender posiciones que no necesariamente coincidían con sus opiniones personales. Esta dinámica es uno de los elementos centrales de los Modelos de Naciones Unidas, ya que obliga a comprender diferentes perspectivas antes de plantear una propuesta.
Entre los temas abordados estuvieron el derecho internacional y los derechos humanos, además de casos históricos relacionados con la libertad de expresión y los procesos migratorios.
Uno de los ejercicios recreó la controversia legal relacionada con la permanencia de John Lennon en Estados Unidos, permitiendo a los participantes estudiar aspectos vinculados con antecedentes penales, legislación migratoria y libertad de expresión.
También se desarrollaron simulaciones relacionadas con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo regional de las Naciones Unidas que trabaja en áreas como desarrollo económico, integración regional, reducción de desigualdades y desarrollo social.
Aprender a negociar sin recurrir al conflicto
Para Amarantha Martorano, participante del encuentro, este tipo de actividades permite ampliar la cultura general y aprender mecanismos para resolver diferencias.
Uno de los principales aprendizajes del MUN consiste precisamente en comprender que la diplomacia no se basa únicamente en defender una posición, sino en escuchar al contrario, identificar intereses comunes y construir acuerdos.
En ese proceso, los estudiantes deben preparar discursos, responder preguntas, formular propuestas y negociar con otras delegaciones. Todo esto ocurre bajo reglas y procedimientos que buscan reproducir, de manera educativa, el funcionamiento de los organismos multilaterales.
La experiencia también puede ayudar a los jóvenes a desarrollar mayor seguridad al momento de expresarse en público y a organizar sus ideas de forma estructurada.
Una experiencia que puede orientar el futuro profesional
Los participantes consideran que el Modelo de Naciones Unidas también funciona como una primera aproximación a diferentes áreas profesionales.
El estudio de conflictos internacionales puede despertar interés por carreras como Relaciones Internacionales, Derecho, Ciencias Políticas, Economía, Comunicación Social o Diplomacia, mientras que la preparación de documentos y propuestas permite desarrollar competencias aplicables a numerosas disciplinas.
Además, este tipo de encuentros favorece la interacción entre estudiantes de diferentes instituciones y regiones, creando espacios para compartir experiencias y conocer otras perspectivas.
Barquisimeto fortalece los espacios de formación estudiantil
La realización de estos encuentros en Barquisimeto evidencia el interés de instituciones educativas por incorporar metodologías que complementen la formación académica tradicional.
Los Modelos de Naciones Unidas no sustituyen el aprendizaje de las materias escolares, pero pueden convertirse en una herramienta para aprender haciendo, especialmente en áreas relacionadas con ciudadanía, historia, geografía, economía y relaciones internacionales.
Para los jóvenes participantes, el reto no termina con el cierre del debate. La experiencia busca dejar una enseñanza aplicable fuera del aula: ante un conflicto, escuchar, argumentar y negociar pueden ser herramientas tan importantes como defender una posición.
Notilara