La tranquilidad habitual de la Basílica Menor Santo Cristo de La Gracia —conocida popularmente como la Basílica El Cristo—, ubicada en pleno corazón de Barquisimeto, se vio interrumpida tras registrarse un hurto en horas de la madrugada del pasado 2 de noviembre. El hecho encendió las alarmas dentro de la comunidad religiosa y generó preocupación entre los feligreses que frecuentan el emblemático templo de la carrera 23 con calle 31. Sin embargo, gracias a un operativo policial meticuloso, el responsable fue detenido días después, logrando recuperar todos los objetos sustraídos.
Un delito cometido en la madrugada
De acuerdo con el informe oficial del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el hombre ingresó al recinto sagrado por una de las ventanas laterales. Aprovechando la oscuridad y la soledad del lugar, sustrajo varios equipos de valor utilizados en actividades cotidianas de la iglesia, entre ellos un televisor y un ventilador.
El director nacional del Cicpc, Douglas Rico, informó a través de sus redes sociales que el individuo actuó solo y tenía pleno conocimiento del tipo de objetos que podía llevarse del templo sin causar ruido que alertara a los vecinos o a algún personal de resguardo. Este tipo de modus operandi, explicó, es frecuente en delitos cometidos contra instituciones públicas o espacios religiosos, ya que los antisociales suelen esperar horas de poca circulación para ejecutar la incursión.
Una investigación técnico-científica que dio resultados
Aunque en un primer momento no hubo testigos presenciales, la Delegación Municipal San Juan Lara activó un protocolo de investigación que permitió avanzar rápidamente en la identificación del sospechoso. Según el parte policial, los funcionarios recolectaron evidencias en la estructura vulnerable por donde ingresó el delincuente, además del análisis de cámaras cercanas, rastreo en el mercado informal y entrevistas en el sector.
El Cicpc destacó que la resolución del caso fue posible gracias a la aplicación de métodos técnico-científicos que abarcaron la comparación de huellas, revisión de puntos de contacto y seguimiento detallado de movimientos sospechosos registrados en los alrededores de la basílica durante las horas previas y posteriores al hurto. Cada elemento analizado permitió a los funcionarios construir un perfil claro del responsable.
Finalmente, tras varios días de labores de campo, el hombre fue detenido en una zona cercana a la parroquia. Durante el procedimiento, los efectivos recuperaron la totalidad de los objetos robados, que se encontraban ocultos en un inmueble vinculado al sospechoso. Estos artículos fueron entregados nuevamente a la iglesia.
Reacciones de la comunidad y llamado a reforzar la seguridad
La noticia del hurto sorprendió a la comunidad religiosa, que históricamente ha considerado la Basílica El Cristo como un espacio sagrado, respetado incluso por quienes no profesan la fe católica. Feligreses y vecinos de la zona manifestaron su preocupación por el incremento de hechos delictivos que afectan no solo hogares y comercios, sino también espacios de carácter espiritual.
Algunos devotos calificaron el hecho como un “atentado contra la fe y la convivencia”, e hicieron un llamado a reforzar los mecanismos de vigilancia en el área. Para muchos, este incidente debe servir para revisar estrategias de iluminación, patrullaje y cámaras de seguridad en torno al templo, el cual posee un flujo diario de visitantes y un valor histórico para los barquisimetanos.
La Basílica El Cristo: un templo emblemático
La Basílica Menor Santo Cristo de La Gracia forma parte esencial del patrimonio religioso y cultural de Barquisimeto. Su arquitectura tradicional y su centralidad urbana la convierten en una referencia espiritual para miles de creyentes. Por ello, cualquier vulneración o acto vandálico genera una inquietud especial en la comunidad.
Aunque los robos a iglesias no son frecuentes, en los últimos años se han registrado incidentes similares en algunos templos de la región, en parte debido a la falta de vigilancia nocturna y la necesidad de modernizar los sistemas de seguridad. Los religiosos que hacen vida en el lugar esperan que este caso sirva como punto de partida para evitar situaciones similares en el futuro.
El detenido quedó a disposición del Ministerio Público
Tras su captura, el hombre fue puesto a la orden del Ministerio Público, institución encargada de avanzar en las acciones legales correspondientes. El delito de hurto agravado dentro de un templo religioso conlleva sanciones contempladas en el Código Penal venezolano, especialmente cuando los bienes sustraídos forman parte del patrimonio de una institución pública o comunitaria.
El Ministerio Público deberá determinar si actuó solo o si mantiene vínculos con otras personas dedicadas a actividades delictivas en la zona. Por ahora, el Cicpc informó que las investigaciones continúan para descartar cualquier participación adicional.
Una lección para reforzar la prevención
Aunque el caso fue resuelto de manera efectiva y con rapidez, el suceso deja una lección importante sobre la necesidad de fortalecer la cultura de prevención y protección del patrimonio religioso. Los expertos en seguridad recomiendan, entre otras medidas:
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mejoras en la infraestructura de acceso,
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instalación de cerraduras reforzadas,
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cámaras con mayor alcance nocturno,
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sistemas de alarma,
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patrullajes más frecuentes.
Mientras tanto, los feligreses celebran que los objetos hayan sido recuperados íntegramente y que el templo pueda continuar sus actividades sin mayores contratiempos.
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