La importación de celulares, laptops y equipos electrónicos en Venezuela enfrenta un nuevo obstáculo que podría afectar el acceso de los consumidores a dispositivos actualizados. Empresarios del sector tecnológico y distribuidores han alertado que las normativas recientemente implementadas por Conatel (Comisión Nacional de Telecomunicaciones) han generado un freno en el ingreso de estos productos al país, lo que podría provocar escasez, aumento de precios y retrasos en la renovación tecnológica de hogares y empresas.
El anuncio ha generado preocupación tanto en los comercios minoristas como en los usuarios, quienes dependen de estos dispositivos para estudiar, trabajar y comunicarse.
El origen de las nuevas normativas
Conatel, organismo encargado de regular las telecomunicaciones en el país, actualizó en septiembre de 2025 los requisitos para la homologación y certificación de equipos electrónicos con capacidad de transmisión de datos. Esto incluye smartphones, laptops, routers, módems y otros aparatos que utilizan espectro radioeléctrico o se conectan a redes móviles y Wi-Fi.
La medida establece que todos los importadores deben presentar una documentación técnica detallada de los equipos, pruebas de compatibilidad electromagnética y certificados internacionales de seguridad. Solo después de obtener el visto bueno de Conatel podrán ingresar los productos al territorio nacional.
Aunque estas normativas buscan garantizar que los dispositivos sean seguros, no interfieran con las redes nacionales y cumplan con estándares internacionales, el proceso ha sido descrito por los importadores como “engorroso, lento y costoso”, lo que ha provocado retrasos en las aduanas y ha detenido varios embarques en los principales puertos del país.
De acuerdo con voceros del sector, miles de teléfonos inteligentes y computadoras portátiles están actualmente retenidos en los puertos de La Guaira y Puerto Cabello, a la espera de aprobación. Esto ha comenzado a afectar a los distribuidores mayoristas, quienes advierten que en las próximas semanas podría presentarse un desabastecimiento en las tiendas, especialmente de modelos de gama media y alta, los más demandados por profesionales y estudiantes.
Además, el aumento en los costos de homologación —que deben ser asumidos por los importadores— probablemente se trasladará al consumidor final, encareciendo aún más los dispositivos en un mercado que ya se encuentra golpeado por la inflación y el bajo poder adquisitivo.
Impacto en el sector educativo y empresarial
La paralización en la importación de laptops es especialmente delicada en el contexto actual, donde gran parte de las actividades académicas y laborales dependen de herramientas digitales. Instituciones educativas privadas y universidades han manifestado su preocupación, ya que la escasez de equipos podría afectar a estudiantes que requieren renovar o adquirir sus computadoras para el nuevo período académico.
Por su parte, empresas de tecnología y telecomunicaciones han advertido que la falta de disponibilidad de equipos podría retrasar proyectos de digitalización y modernización de sus sistemas.
Opinión de los expertos
El ingeniero en telecomunicaciones y analista del sector, Luis Ángel Delgado, explicó que la homologación es un procedimiento común en muchos países, pero subrayó que en Venezuela debería existir una ventanilla única digital que agilice el proceso:
“Es necesario que Conatel modernice sus plataformas y reduzca los tiempos de espera. De lo contrario, la normativa podría convertirse en una barrera para el acceso a tecnología de última generación y frenar la innovación en el país”, afirmó Delgado.
Asimismo, economistas advierten que el retraso en la importación de equipos podría incentivar el contrabando y el mercado negro, donde los productos suelen venderse a precios aún más elevados y sin garantía para el consumidor.
Los gremios de importadores y comerciantes están solicitando una reunión urgente con las autoridades de Conatel y el Ministerio de Comercio para buscar soluciones que permitan destrabar la entrada de los equipos ya comprados en el exterior.
Varios distribuidores han planteado la posibilidad de que se otorguen permisos temporales o se establezca un régimen de transición que permita regularizar las cargas que llegaron al país antes de la entrada en vigencia de las nuevas normativas.
Lo que dice Conatel
Hasta el momento, Conatel no ha emitido un comunicado oficial explicando el alcance completo de las nuevas regulaciones, aunque fuentes cercanas al organismo han señalado que las medidas buscan proteger el espectro radioeléctrico, garantizar la seguridad de los usuarios y evitar la entrada de equipos no compatibles que puedan afectar la calidad de las comunicaciones en el país.
Sin embargo, organizaciones de consumidores y expertos en tecnología han pedido mayor transparencia y claridad en los procedimientos, así como la publicación de un cronograma detallado para la homologación de los equipos.
Perspectivas a futuro
Si la situación no se resuelve pronto, se espera que el mercado de electrónicos en Venezuela sufra un repunte de precios de entre 20% y 40% en los próximos meses, lo que haría más difícil para las familias adquirir teléfonos inteligentes, laptops y otros dispositivos básicos para la educación y el trabajo remoto.
De igual forma, la ralentización en el ingreso de equipos puede limitar la expansión de redes de telecomunicaciones y afectar la competitividad de empresas nacionales que dependen de tecnología para operar.
La paralización de la importación de celulares y laptops en Venezuela es un nuevo desafío para el sector tecnológico y para millones de usuarios que dependen de estos equipos. El diálogo entre autoridades, comerciantes y gremios será clave para evitar que esta medida termine por aislar aún más al país en materia de innovación y conectividad.
Notilara