Con profunda devoción y emoción, la imagen de la Divina Pastora regresó a su santuario en Santa Rosa, luego de culminar su tradicional visita número 168 por la ciudad de Barquisimeto, una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias del país.
Un recibimiento lleno de fe y tradición
El retorno estuvo marcado por un ambiente de celebración y espiritualidad. A las puertas del templo, la imagen fue recibida por Santa Rosa de Lima, en un acto simbólico que representa el reencuentro entre dos figuras profundamente veneradas por la comunidad.
Devotos acompañaron los últimos tramos de la procesión con:
- Cantos religiosos
- Ofrendas florales
- Oraciones por la paz y la salud
Este año, las plegarias estuvieron especialmente enfocadas en el bienestar de las familias venezolanas, en medio de un contexto social complejo.
Una de las tradiciones más importantes de Venezuela
La visita de la Divina Pastora es considerada una de las procesiones religiosas más grandes de América Latina. Cada año, millones de fieles participan en este recorrido que se extiende durante meses por distintas parroquias de Barquisimeto.
Esta tradición no solo tiene un profundo valor espiritual, sino también cultural, ya que forma parte de la identidad del estado Lara y de toda Venezuela.
El regreso a su templo y la continuidad de la devoción
Con su llegada a Santa Rosa, la imagen será nuevamente resguardada en su nicho habitual, donde continuará recibiendo a peregrinos que visitan diariamente el santuario.
Las autoridades eclesiásticas destacaron el comportamiento cívico y organizado de los fieles durante toda la visita, resaltando la importancia de mantener viva esta tradición con respeto y compromiso.
Un símbolo que une a millones de creyentes
Más allá del recorrido físico, la procesión de la Divina Pastora representa un encuentro espiritual que une a generaciones. Su retorno marca el cierre de un ciclo de fe que cada año renueva la esperanza de los creyentes.
En cada paso, en cada oración y en cada promesa cumplida, se reafirma el vínculo entre el pueblo larense y su patrona espiritual.
Notilara