Las consultas externas del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, en Barquisimeto, atraviesan una reconfiguración operativa temporal como consecuencia de trabajos de remodelación en uno de sus edificios principales. La medida, que ha generado inquietud entre pacientes y personal de salud, responde a la explosión de un transformador eléctrico que dejó inoperativa el área destinada tradicionalmente a la atención ambulatoria.
De acuerdo con testimonios recogidos dentro del centro asistencial, la situación se presenta desde hace aproximadamente una semana, periodo durante el cual las consultas han sido redistribuidas en distintos espacios del hospital para evitar la interrupción del servicio. Aunque el cambio implicó ajustes logísticos, las autoridades aseguran que la atención médica se ha mantenido activa y organizada.
Explosión de transformador obligó a cerrar edificio de consultas
El edificio afectado está ubicado frente al área del Hospital Antonio María Pineda y alberga buena parte de las consultas externas que se ofrecen a diario. Tras la explosión del transformador, fue necesario iniciar labores de reparación y adecuación para garantizar condiciones seguras tanto para pacientes como para trabajadores.
La directora del Hospital Central de Barquisimeto, Linda Amaro, confirmó que el área se encuentra temporalmente fuera de servicio, pero aclaró que los trabajos de remodelación ya están en su fase final. Según explicó, actualmente se realizan procesos de limpieza profunda y desratización como paso previo a la reapertura.
“Ya está listo. Estamos limpiando y desratizando para arrancar las consultas con normalidad el próximo lunes”, indicó Amaro, al tiempo que reiteró que la institución no ha dejado de atender a los pacientes durante este periodo.
Reorganización interna para garantizar atención médica
Ante la imposibilidad de utilizar el edificio afectado, las autoridades del hospital implementaron un plan de contingencia que permitió redistribuir las consultas en otras áreas del centro de salud. Cada servicio médico coordinó la reubicación de sus citas programadas, habilitando espacios alternativos para continuar con la atención.
Especialidades como urología se vieron obligadas a trasladar temporalmente sus consultas a otras dependencias. En este caso, el Servicio Autónomo de Oncología (SAO) sirvió como espacio de apoyo para garantizar que los pacientes no perdieran sus citas ni quedaran sin evaluación médica.
Personal de salud señaló que, aunque el proceso ha requerido esfuerzos adicionales, se priorizó en todo momento la continuidad asistencial, especialmente para pacientes con patologías crónicas o que requieren seguimiento periódico.
Importancia estratégica de las consultas externas
El área de consultas externas del Hospital Central de Barquisimeto es una de las más concurridas y relevantes de la institución. Según cifras oficiales, solo durante el año 2025 fueron atendidos 131.857 pacientes en distintas especialidades médicas, lo que evidencia el alto flujo de personas que dependen de este servicio para recibir atención oportuna.
Estas consultas representan la puerta de entrada al sistema hospitalario para miles de ciudadanos del estado Lara y de otras regiones cercanas, que acuden al centro por evaluaciones, controles, diagnósticos y tratamientos ambulatorios.
Por ello, la inoperatividad temporal del edificio generó preocupación entre los usuarios habituales. Sin embargo, las autoridades insistieron en que la reubicación fue diseñada precisamente para evitar la suspensión de la atención y minimizar el impacto sobre los pacientes.
Expectativas ante la reapertura del edificio
Con los trabajos de remodelación en su etapa final, se espera que el edificio de consultas externas retome su funcionamiento regular en los próximos días. La dirección del hospital aseguró que, una vez culminados los procesos de saneamiento y verificación de seguridad, las consultas volverán a concentrarse en su sede habitual.
Pacientes consultados manifestaron su expectativa de que la reapertura permita normalizar los tiempos de espera y la organización de las citas, ya que la dispersión de servicios dentro del hospital, aunque necesaria, generó confusión en algunos casos.
La situación también reabre el debate sobre la infraestructura hospitalaria y la necesidad de mantenimiento preventivo en los centros de salud públicos, especialmente en áreas críticas como los sistemas eléctricos, cuya falla puede afectar directamente la prestación de servicios esenciales.
Un servicio que no se detuvo
A pesar de las dificultades, la dirección del Hospital Central de Barquisimeto destacó que en ningún momento se paralizó la atención médica. La coordinación entre jefes de servicio, personal administrativo y médicos permitió dar respuesta a los pacientes mientras se ejecutaban las reparaciones.
La experiencia dejó en evidencia tanto la fragilidad de algunas áreas de infraestructura como la capacidad de respuesta del personal sanitario ante situaciones imprevistas. Con la próxima reapertura del edificio, se espera que el hospital retome su dinámica habitual y continúe atendiendo a miles de pacientes que dependen de sus consultas externas como principal vía de acceso a la salud pública en la región.
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