El conflicto por las tarifas del transporte público en el norte de Barquisimeto vuelve a encender las alarmas entre los habitantes de las parroquias El Cují y Tamaca, en el municipio Iribarren. Lo que comenzó como una diferencia entre usuarios y transportistas sobre el costo del pasaje, se ha convertido en un problema cotidiano que afecta a cientos de trabajadores, estudiantes y adultos mayores que dependen de este servicio para trasladarse a sus actividades diarias.
Tanto los transportistas como los usuarios coinciden en que la situación necesita una intervención urgente por parte de la Autoridad Metropolitana de Transporte y Tránsito Terrestre (AMTT). Ambos sectores piden la creación de mesas de diálogo permanentes para revisar y consensuar tarifas que resulten justas y sostenibles ante la realidad económica del país.
La nueva Gaceta Oficial y el desacuerdo por el precio del pasaje
Desde la promulgación de la Gaceta Oficial N.º 43.218, publicada el 25 de septiembre de 2025, el precio oficial del pasaje urbano en Barquisimeto quedó establecido en 40 bolívares. Sin embargo, los choferes que cubren las rutas hacia El Cují y Tamaca aseguran que esta tarifa no se ajusta a los costos operativos reales del sector.
Según los transportistas, los repuestos, el aceite, las baterías y otros insumos deben comprarse a precios anclados al dólar, mientras que el ingreso diario que obtienen en bolívares no cubre ni el mantenimiento mínimo de las unidades. Por esta razón, muchos conductores han decidido fijar unilateralmente tarifas más altas, cobrando 50 bolívares durante el día y hasta 60 o 70 bolívares en la noche, según denuncian los usuarios.
Algunos pasajeros afirman que en ocasiones se les exige pagar 100 bolívares o más por un trayecto, especialmente después de las 7:00 p.m., sin que exista fiscalización visible por parte de las autoridades. Esta situación genera tensiones en las paradas y dentro de las unidades, donde los reclamos son frecuentes.
Usuarios denuncian cobros abusivos y falta de control
En la parada de Tamaca, Jorge Millán, residente de la zona, manifestó su molestia por los abusos cometidos por algunos colectores y choferes, quienes, según él, no respetan la tarifa oficial ni los derechos de los usuarios vulnerables.
“Uno va a las paradas y el colector, antes de montarse, ya dice que son 70 bolívares para todo el mundo. Si uno reclama, lo tratan mal o no lo dejan subir. A veces cobran más de 100 bolívares y nadie los controla”, comentó Millán, quien depende del transporte diario para ir a su trabajo.
El problema, explica, afecta especialmente a personas de la tercera edad, estudiantes y madres con hijos pequeños, quienes no siempre pueden pagar los incrementos arbitrarios. Algunos transportistas justifican las subidas argumentando que el costo del gasoil, los repuestos y el mantenimiento ha aumentado significativamente.
La voz del sector transporte: “El pasaje no cubre los costos”
Por su parte, el transportista José Rodríguez, quien cubre la ruta hacia El Cují, defendió la postura del gremio asegurando que el monto oficial de 40 bolívares es insostenible.
“Los choferes tenemos que comprar repuestos y combustible a precios dolarizados. Una batería cuesta más de 100 dólares, un caucho puede superar los 80, y además tenemos que pagar mantenimiento y limpieza. Con 40 bolívares por pasajero, no alcanza para mantener los carros rodando”, explicó Rodríguez.
El transportista agregó que muchas unidades permanecen paralizadas por falta de repuestos y que algunos compañeros han optado por vender los autobuses o emigrar a otros oficios, ante la falta de incentivos para mantenerse en el sector.
Pese a las dificultades, Rodríguez reconoció que los abusos no deben tolerarse y que se necesitan acuerdos formales con las autoridades, en lugar de incrementos unilaterales.
AMTT promete sanciones y fiscalización continua
Ante las denuncias, el director de la AMTT, Nelson Torcate, declaró que los conductores que incumplan con las tarifas establecidas serán sancionados con la suspensión temporal de la credencial de prestación de servicios.
“Hemos venido realizando operativos de fiscalización y diálogo con los representantes del transporte. Sabemos que el sector enfrenta dificultades, pero los ajustes deben hacerse de forma legal y concertada. No vamos a permitir el cobro arbitrario de pasajes ni el maltrato a los usuarios”, expresó Torcate.
El funcionario informó que se están organizando mesas de trabajo con transportistas y consejos comunales para evaluar un posible ajuste escalonado del pasaje, tomando en cuenta los costos de operación y la capacidad de pago de los ciudadanos.
Además, la AMTT exhortó a los usuarios a denunciar formalmente los cobros indebidos a través de las oficinas de atención ciudadana o mediante las redes oficiales de la institución.
Impacto económico y social del aumento del transporte
El incremento irregular del pasaje no solo afecta el bolsillo de los usuarios, sino que tiene repercusiones directas en la actividad económica del norte de Barquisimeto. Comerciantes, trabajadores informales y estudiantes dependen del transporte público para movilizarse desde las parroquias El Cují y Tamaca hacia el centro de la ciudad.
Algunos padres de familia aseguran que el gasto diario en transporte ha duplicado sus presupuestos. “Antes gastábamos 4 pasajes de 40 bolívares para ir y venir, pero ahora debemos pagar hasta 600 bolívares diarios entre todos. Es insostenible”, comentó María Suárez, ama de casa de Tamaca.
El problema también se extiende a la disminución del número de unidades operativas, lo que provoca largas colas y tiempos de espera superiores a una hora en las paradas más concurridas.
Propuesta ciudadana: diálogo y control real
Diversas organizaciones vecinales proponen que la AMTT y la Alcaldía de Iribarren crean un comité mixto que incluya representantes de los transportistas, consejos comunales y usuarios para discutir periódicamente las tarifas.
El objetivo sería lograr un modelo de pasaje flexible, ajustable a la inflación pero con mecanismos de control que impidan abusos. También se plantea la posibilidad de establecer tarifas preferenciales para estudiantes y adultos mayores, así como incentivos para los transportistas que mantengan sus unidades en buen estado y respeten las normas.
Un problema que requiere soluciones urgentes
La situación del transporte público en Barquisimeto refleja una realidad nacional: tarifas congeladas, costos dolarizados y ausencia de fiscalización efectiva. Mientras no se logre un equilibrio entre las necesidades del transportista y la capacidad económica del usuario, los conflictos continuarán repitiéndose.
El llamado de los habitantes de El Cují y Tamaca es claro: las autoridades deben actuar con firmeza, pero también con empatía y diálogo. Solo así podrá garantizarse un servicio de transporte digno, accesible y sostenible para todos los barquisimetanos.
Notilara